La frase marcó el tono de una audiencia en la que la denunciante se mostró firme al ratificar cada uno de los hechos que derivaron en la salida del ex subsecretario de Justicia de su cargo, en uno de los casos más explosivos de los últimos años en la provincia.
La investigación penal contra Marcelo D’Agostino sumó este lunes un paso fundamental para el avance de la instrucción. La ex pareja del ex subsecretario de Justicia se presentó ante el Ministerio Público para ratificar y ampliar la denuncia por abuso sexual…
La presentación se realizó ante la fiscal de Violencia de Género Valeria Bottini, con la supervisión del fiscal en jefe Alejandro Iturbide. Del otro lado estuvieron su abogada, Elena Quinteros, y los representantes del ex funcionario: Daniel Sosa Arditti, su hija Sofía y Eduardo De Oro. En el ámbito tribunalicio no pasó desapercibido que, pese a que reglamentariamente se habilitan dos defensores, participaron los tres letrados vinculados a la defensa del denunciado.
La audiencia, considerada una de las medidas centrales de la instrucción para avanzar en una potención acusación, se extendió durante toda la jornada y estuvo marcada por un relato detallado.
La mujer no solo ratificó la denuncia original por abuso sexual y violencia de género, sino que amplió su exposición con nuevos elementos que buscan sostener la hipótesis de un patrón sistemático de violencia prolongado en el tiempo, principalmente entre setiembre del 2023 y principios del 2024. En ese contexto, se quebró en distintos pasajes, aunque sin apartarse de lo expresado previamente en la denuncia inicial.
Uno de los puntos que concentró mayor atención fue la referencia a presuntas protecciones que recibía D’Agostino dentro del ámbito judicial. Según indicaron las fuentes, la denunciante mencionó a altos funcionarios, aportó nombres y cargos concretos y aseguró contar con pruebas que respaldan esas afirmaciones.
Ese material, detallaron, correspondería a registros de 2024 y de principios de este año, lo que apareció como un dato relevante para el avance de la causa y la posible verificación de esos vínculos.
En su testimonio, la mujer volvió a describir una relación atravesada por la violencia, con episodios de control, hostigamiento y agresiones físicas y sexuales.
También reiteró que su ex pareja utilizaba su posición de poder para generar temor, en línea con lo planteado en la denuncia inicial, donde se hablaba de una asimetría marcada y de un proceso de sometimiento progresivo.
El desarrollo de la audiencia también incluyó momentos de fuerte confrontación. De acuerdo con lo reconstruido por las fuentes del Ministerio Público, los abogados defensores cuestionaron el relato de la denunciante en varios pasajes y avanzaron sobre aspectos de su vida personal.
Incluso, exhibieron documentación vinculada a su historia clínica de tratamiento psiquiátrico, lo que generó un inmediato planteo de la querella. La representante de la víctima solicitó una compulsa para que se investigue de qué manera la defensa accedió a esa información sensible.
La declaración de este lunes se produjo una semana después de la presentación espontánea de D’Agostino ante la misma fiscalía.
En aquella oportunidad, el ex subsecretario se presentó ante el Ministerio Público acompañado por sus abogados con el objetivo de ponerse a disposición de la investigación y fijar su postura en el expediente.
En ese contexto, le tomaron una declaración informativa, ya que en esa instancia no existían elementos suficientes para avanzar con una imputación formal. También le extrajeron información de su teléfono celular y se lo devolvieron una vez finalizada la pericia.
El fiscal en jefe, Iturbide, intentó este lunes hacer lo mismo con la denunciante, con la diferencia de que buscó que dejara el teléfono celular en la fiscalía y luego se lo devolverían. Sin embargo, la abogada Quinteros se opuso y entendió que solo accederá a que se extraiga material del aparato del mismo modo utilizado con D’Agostino.
La denuncia contra el ex subcretario de Justicia
El expediente describe un vínculo que se habría extendido durante varios años, con un esquema de violencia de género sostenido. Según la presentación, los hechos se desarrollaron con situaciones que se habrían prolongado durante años. La denunciante planteó un contexto de asimetría de poder, control y anulación progresiva de su autonomía.
El relato incorpora episodios de control sobre su vida personal, exigencias de acceso a su teléfono, gritos, destrucción de objetos y situaciones de humillación, como expulsiones del domicilio en horas de la madrugada. También se mencionan agresiones físicas, incluso durante un viaje al exterior, y conductas sexuales denigrantes enmarcadas en una lógica de sometimiento.
En la etapa final del vínculo, la denuncia incluye el señalamiento de abuso sexual con acceso carnal. Según la presentación, el ex funcionario habría avanzado sin consentimiento en distintos episodios y, en uno puntual ocurrido a comienzos de 2024, la habría obligado a mantener relaciones sexuales sin protección pese a su negativa, en un contexto de amenazas y violencia física.
La presentación ante la Justicia de Marcelo D’Agostino, luego de ser denunciado por abuso sexual y violencia de género y renunciar a su cargo en el Ejecutivo, sumó en las últimas horas un elemento que no pasó desapercibido en el edificio…
Otro de los ejes centrales es la supuesta utilización del cargo público por parte de D’Agostino para generar temor. De acuerdo con el relato, el entonces funcionario se presentaba como “intocable” y hacía alarde de sus vínculos políticos y judiciales, asegurando que podía influir sobre la Policía, el sistema judicial e incluso sistemas de vigilancia.
Con la ratificación de este lunes y la incorporación de nuevos elementos, la fiscalía deberá definir en las próximas etapas si avanza hacia una imputación formal contra el ex funcionario.
Trascendió que el expediente tendrá continuidad este martes con la declaración del ex marido de la denunciante, una testimonial que fue fijada a las 9.
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