21 de Julio: Día Mundial del Perro

Categoría: Sociedad Escrito por Sergio Miranda

Esa mirada que espera detrás de la puerta, la cola que empieza a moverse antes de escuchar la llave y esa alegría incondicional con la que reciben a sus familias todos los días explican por qué, para millones de personas, los perros dejaron de ser simplemente mascotas para convertirse en un integrante más del hogar. Y cuando alguien ocupa ese lugar, es inevitable hacerse una pregunta: ¿cómo lograr que viva más tiempo y con mejor calidad de vida?

Hace apenas cuatro décadas era poco frecuente que un perro alcanzara edades avanzadas. Hoy, gracias a los avances de la medicina veterinaria, la prevención de enfermedades y una mayor conciencia sobre el cuidado responsable, la expectativa de vida prácticamente se duplicó. Más que una cuestión de suerte, la longevidad comenzó a ser el resultado de decisiones cotidianas.

Los argentinos aman a sus mascotas: 8 de cada 10 poseen al menos una en su hogar y el 75% de ellos los considera como si fueran hijos. Lo cual ese sentimiento es importante que se vea reflejado en hábitos de cuidados.

En el último tiempo, la sociedad médica veterinaria advierte que la vacunación en mascotas ha bajado un 20% (lo que se traduce a 2 de cada 10 mascotas) junto con los chequeos de rutina. La falta de inoculación en el animal puede traer riesgos asociados con algunas enfermedades infecciosas como parvovirus, moquillo y leptospirosis. Es importante que los tutores tomen acciones proactivas como parte del cuidado habitual de sus perros, entendiendo que la prevención empieza mucho antes de que aparezca una enfermedad y que esta puede influir sobre su desarrollo diario.

Mitos y realidades sobre la longevidad canina

Entre los mitos más instalados aparece la idea de que un año de perro equivale a siete años humanos. Sin embargo, el envejecimiento canino es mucho más complejo: un perro madura muchísimo más rápido en sus primeros dos años y después el ritmo cambia, además de variar según el tamaño y la raza. Reducirlo a una fórmula nos hace perder de vista la importancia de acompañarlos en cada etapa con los cuidados que esa etapa necesita.

Otra creencia frecuente es que los perros mestizos, por su mezcla genética, “no necesitan tantos controles”. Algunos estudios sugieren que la diversidad de su ADN podría darles cierta ventaja frente a determinadas enfermedades hereditarias —se estima que viven en promedio entre uno y dos años más que los de raza pura—, pero eso no los exime de nada.

Las cinco decisiones que más impactan en la longevidad

Walter Comas, Medico Veterinario y Director de la Unidad de Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal, comparte cinco cuidados esenciales, accesibles para cualquier hogar, que tienen impacto directo en la longevidad:

Vivir más no siempre significa vivir mejor. La verdadera longevidad también implica mantener la movilidad, seguir disfrutando de los paseos, conservar las ganas de jugar, alimentarse correctamente y compartir tiempo con su familia. La prevención busca justamente eso: sumar calidad de vida, no solo años.

“La mayoría de las decisiones que más influyen en la vida de un perro están al alcance de cualquier familia: vacunarlo, protegerlo frente a parásitos, alimentarlo correctamente, mantener un peso saludable y hacer controles veterinarios periódicos. Son pequeños hábitos que, sostenidos en el tiempo, pueden marcar una enorme diferencia en su calidad y expectativa de vida”, reflexiona Walter Comas.

Este Día Mundial del Perro vale la pena recordar que el mejor regalo para ese compañero que siempre espera detrás de la puerta no es un juguete nuevo ni un premio extra. Es acompañarlo durante toda su vida con los cuidados que necesita para seguir compartiendo muchos años más junto a quienes más quiere.